En 1913, Lionel Martin participó en la subida a la colina de Aston Clinton en un coche preparado por él mismo. Ganó la competición y fue ese hecho el que dio origen al nombre de la marca de vehículos que creó junto con su socio Robert Bamford: Aston-Martin.
La célebre serie DB
Los Aston Martin (el guión intermedio desapareció en 1923) se ganaron su reputación en las prestigiosas competiciones automovilísticas de Gran Bretaña, así como en otras fuera de sus fronteras, gracias a sus motores “pura sangre” de competición montados en carrocerías deportivas. El nombre Aston Martin siempre ha estado ligado a coches deportivos de prestigio.
David Brown adquirió Aston Martin y Lagonda a finales de los años 40, y fue a partir de entonces cuando se fabricó la famosa serie DB (que comprende desde el modelo DB1 al DBS). Bajo la dirección de Ford, entre otros, Aston Martin introdujo posteriormente con éxito en el mercado coches de ensueño como los modelos Virage, DB7 y Vanquish.
La marca de los entendidos
Lo que más caracteriza a Aston Martin es su dedicación a la construcción de coches que son el objeto de deseo de los amantes de los clásicos de todo el mundo. Aston Martin, ahora y siempre, es la marca por excelencia de los entendidos.










