El honorable Charles Stewart Rolls y Sir Frederick Henry Royce: un miembro de la nobleza y un ingeniero que unieron sus fuerzas con el propósito de construir el mejor coche del mundo… y lo hicieron. Rolls-Royce se transformó rápidamente en la marca de coches más famosa del mundo.
El legendario Silver Ghost
El legendario modelo Silver Ghost de 1907 sirvió para cimentar la excepcional reputación de Rolls-Royce. Este coche, tan indestructible como confortable, pone de manifiesto la inconfundible superioridad de Rolls-Royce. Desde ese día, esta marca ha sido la referencia permanente dentro del sector automovilístico en lo que a calidad respecta.
Un inmenso atractivo
Es posible que haya coches que superen a los Rolls-Royce en aspectos técnicos, pero ninguna marca tiene el atractivo de esta. Y el hecho de que poseer un Rolls-Royce sólo esté al alcance de unos pocos elegidos no hace más que aumentar su poder de atracción. Es la marca de coches con un carácter más imperial.










